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VOY A TIRAR LA BASURA

Hace unos dias desayuné con varias amigas, de distintas edades. En la conversación, salió el tema del reparto de tareas domésticas y la injusticia que sufrimo s. No existe igualdad en nuestra generación.  Parece que la de nuestros hijos se aproxima más, pero no del todo. Nos quejábamos de las dificultades de criar a los hijos, de trabajar fuera de casa y de llevar el peso de las tareas domésticas. Todas coincidimos que a los hombres se le da muy bien sacar la basura. Parece que con esta tarea tuvieran cubierto el cupo de tareas compartidas. ¡ Señoras, amigas, hijas, nietas, alcen la voz y conciencien a las parejas, que las tareas domésticas son de todos y para todos! En esta sociedad donde reivindicamos tanta igualdad, en temas domésticos, aun está a años luz de conseguirse.  Reflexionemos sobre el tema y comencemos nosotras a sacar la basura, quizá así se den cuenta que compartir tareas es otra cosa. Nati Cabezas

LOS CELOS Y LA ENVIDIA SON EL VENENO QUE ROMPE A LAS FAMILIAS


Los celos junto con la envidia, son dos emociones que producen sentimientos negativos capaces de destruir y desestabilizar a
una persona. 
Son sentimientos tan fuertes que impiden tener relaciones sanas.

Los celos entre hermanos son más habituales de lo que pensamos y  que este problema se supere o por el contrario se enquiste y tenga unas repercusiones muy nefastas en la edad adulta, dependerá, en gran medida, de cómo los padres conduzcan la educación de los hijos.

Los celos se  diferencian de la envidia porque esta última, se da entre dos personas como resultado de una comparación desfavorecida que llega a afectar a la autoestima. 

Los celos son un sentimiento que aparece en triada siendo el resultado de la amenaza de perder, real o potencialmente, el amor de una persona y puede darse en la pareja, los padres, un amigo y, en nuestro tema, un hermano. Este sentimiento tan fuerte se sustenta en el anhelo de poseer al ser amado en exclusividad, excluyendo al rival. Algunos de los acontecimientos o circunstancias que pueden dar lugar a su aparición pueden ser:

El nacimiento de un hijo. Si es el primero se pueden originar celos del padre hacia el bebé, por la falta de dedicación por parte de la esposa. Cuando antes eran el uno para el otro a tiempo completo, de repente hay que compartir el cariño con el bebé.

Otro origen es el nacimiento del segundo hijo. Es el más frecuente entre los celos de hermanos. El segundo se siente destronado y comienza a manifestar conductas destructivas hacia el nuevo miembro de la familia o hacia él mismo, llegando incluso a enfermar. Este tema es muy serio y si no se conduce con maestría puede hacer mucho daño y destruir las relaciones de una familia.

El tercer supuesto es celos hacia la familia política, en mi opinión el menos grave.

Como ayudas al problema podríamos aportar:

Diálogo, para ofrecer la oportunidad de expresar esos sentimientos negativos y destructivos. Cuando la persona es capaz de reconocer, exteriorizar y aceptar los celos, se puede conducir hacia una superación, de lo contrario se convertirá en un tema que afectará de por vida a la personalidad del individuo.

La actitud de los padres hacia sus hijos, sobre todo al que siente celos, es fundamental para lograr superarlos. Se le dedicará una atención más individualizada, pero sobre todo hay que ser justos a la hora de ofrecer a los hijos las mismas oportunidades.

Una buena dosis de amor, explicación y paciencia resultará muy eficaz.

No podemos descartar la ayuda de profesionales para  curar el problema antes que sea demasiado tarde y las repercusiones sean irreparables.

#psicologia

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