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EL COMPRADOR DE SONRISAS.

  EL COMPRADOR DE SONRISAS Gustavo Sampaio da Conceiçao era un niño que en apariencia lo tenía todo empezando por lo más importante: unos padres que lo querían y que además eran de buena familia. Dicho esto en el sentido de su capacidad económica, porque de buena familia son todos los padres.   Pero como todo tiene su parte negativa, quizás por ser hijo único y considerarlo sus padres el blasón familiar, llevó una niñez dura, de mucho sacrificio y poco juego, lo cual se debía al deseo de su madre de dar lustre al apellido Sampaio, poseedor de tierras y propiedades, pero según algún pescoço esticado (cuello estirado) pobre en la sangre al descender sus ancestros de tupí antropófaga aunque fuera princesa, y de portugués   conquistador medio noble, para más señas; y la de su muy católico padre, hijo primero de familia aristocrática, rica en alcurnia y pobre en hallares; la de proveer de caudales a un apellido que no había sabido cambiar la grandeza de Portugal por la inmensidad da terra

¿Consumo y Crecimiento?


Analytics, Gráficos, Negocio, Mujer, Ordenador Portátil

Todos los sectores productivos ponen por bandera, a la hora de vender, su compromiso con la sostenibilidad, pero aún estamos lejos de que las consecuencias de este concepto se reflejen en los presupuestos y cuentas de las organizaciones.

Por otro lado, actualmente consumimos recursos equivalentes a 1,75 planetas. Asimismo, en 2019, la humanidad agotó en siete meses lo que la Tierra es capaz de regenerar en un año. Todo ello nos indica que aún estamos muy lejos de mantener ese equilibrio entre lo que la naturaleza da y la producción. Es más, las previsiones para el futuro son aún peores.

Refugiados, Migrantes Económicos

El concepto del crecimiento infinito debe cambiar y, por fin, otro país, Nueva Zelanda, se ha decido a cambiar el PIB como índice del objetivo de crecimiento por otros que reflejen el bienestar de la población (mejorar la salud mental, reducir la pobreza infantil, abordar las desigualdades que sufren los indígenas maoríes, prosperar en la era digital y transitar a una economía medioambientalmente sostenible y baja en emisiones), de tal forma que la buena gestión económica repercuta en la sociedad. ¿Un cambio arriesgado? ¿Una oportunidad de mejora?

Las empresas, instituciones y consumidores debemos evolucionar hacia objetivos que mejoren y eviten la desigualdad y la brutal disminución de recursos naturales. Herramientas para conseguirlo sobran y... ¿compromiso?

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