Ir al contenido principal

Destacados

SONRISAS A LA CARA Y PUÑALADAS A LA ESPALDA

  Seguramente lo que voy a relatar  a continuación le ha sucedido a muchas personas. En el camino de la vida nos encontramos con individuos, casi siempre del círculo más cercano, que te alaban con frases como: " Tú vales mucho, qué bien haces las cosas, qué inteligente, me encanta estar entre tus amigos.....bla, bla, bla..." Ese tipo de personas siempre están en encefalograma plano, no se alteran, utilizan palabras cariñosas y te quieren hacer creer que lo dicen de corazón. Mientras, al otro lado, la persona que recibe esos piropos, si es medianamente observadora, se da cuenta que es fachada revestida de mentiras, envidia y falsedad. Un buen día descubres que guardan un puñal muy afilado y que a la vuelta de la esquina te lo han clavado produciéndote una herida, que ni el mejor cirujano puede coser. Esa herida te llega hasta el corazón y te causa la muerte. Ya nunca más serás la misma y la persona que te clavó el puñal se enterará porque la frialdad, la indiferencia y la di...

DISTRAIDOS POR J.M.C.

 

DISTRAIDOS

Dice el diccionario de la lengua española: dicho de una persona que no se da cuenta de lo que pasa a su alrededor. Esta misma definición se puede aplicar a una sociedad, y en el ámbito del mar donde me formé, entendemos el estar distraído, como la actitud de no tener presente o de olvidarse de lo esencial, que es el propio mar y su capacidad de destruirnos, lo cual nos impide evadirnos de esa realidad, y convierte al distraído en insensato e incapaz. 

En dicho orden, nuestra sociedad se encuentra distraída, pero esta postura no es coyuntural, sino estructural, basada en la finalidad de una cultura creada para eludir el hecho fundamental de superar o de trascender a la muerte a través de la ciencia y de la religión; y mientras no lo consigue, si es que alguna vez puede hacerlo, en olvidarla.

El olvido se convierte así en el elemento esencial, que nos hace insensatos y banales, hasta el punto de olvidar los problemas reales para centrarnos en aquello que nos satisface antes que en nuestras necesidades. Las consecuencias de una sociedad orientada a satisfacer deseos antes que necesidades, son palpables, por ejemplo, el propio Covid nos demuestra que somos capaces de llegar a la Luna o de aspirar a barcos o a coches de lujo, en definitiva al disfrute, y  no lo somos de centrar nuestro potencial en prevenir o atacar a unos seres, ante cuyo embate nos encontramos inermes.  O la de creer que algo superior lo arreglará todo, en una especie de providencia sin necesidad de dios. 

Todo esto se me evidenció después de preguntarle a muchas personas por el problema principal de nuestro país, sin que nadie me respondiera que el agua cuando en seis meses solo había llovido tres días; y después, al ver al hombre del tiempo proclamando la venida de un fin de semana de buen tiempo, o sea, de sol.

JMC



Comentarios

Entradas populares