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¡QUIERO LAS FLORES EN VIDA!

En estos días el que más y el que menos tiene a alguna persona querida que falleció y que para recordarla y honrarla le lleva flores al cementerio. Desde mi más profundo respeto a todas esas personas, yo prefiero regalarlas en vida. Muchas veces le repito a mi hijo que en mi funeral no quiero ni una flor. Cada vez que acudo al tanatorio y veo tantas coronas con dedicatorias, con mensajes cargados de emoción y agradecimiento, me pregunto si serán sinceros, o es puro acto social y apariencia . Ciertamente muchos mensajes salen del corazón, pero otros dejan mucho para reflexionar. Seguramente todos conocemos casos d e familias que no se hablan en vida y cuando un familiar fallece, todo parece perfecto, como una excelente interpretación teatral que tiene que representarse para el público, y cuando el funeral termina, se vuelve a la realidad, a las discusiones. Sí, a mi me gustan l as flores en vida . Tengo mi jardín lleno de rosas qu...

LA GRAN OPORTUNIDAD DE CONOCER AL ARTISTA: ZACARÍAS GONZÁLEZ





AGRADECIMIENTO A MI PROFESOR ZACARIAS GONZÁLEZ

Cuando visité la Casa-Museo de Zacarías González de la mano de Mº Luisa García Castañeda, como colaboradora de la Fundación de Caja Duero, descubrí al verdadero hombre y artista

Zacarias fue mi profesor de dibujo en mis estudios de Magisterio. Al visitar su casa y deleitarme con su obra, he entendido mejor su obra.

Cuando una persona muere todo son alabanzas y elogios. Yo confieso que cuando finalicé las clases con él, descansé. Como yo, tantas y tantas compañeras. Era duro y exigente; excelente enseñando, pero creaba un ambiente de tensión en la clase.

Tras visitar y ver la amplia obra existente en su casa museo, he tenido la suerte de descubrir como vivió y trabajó este gran Artista.

En la Escuela de Magisterio Zacarias no era un profesor muy comunicativo ni se relacionaba con muchas personas. Tras ver su legado he podido apreciar cómo quizá fueran estas circunstancias, las que le transportaron a su enorme volumen de cuadros. Quizá sus pensamientos y sus mensajes se trasladaron a los pinceles y como hacen los poetas con sus poemas, él lo dejó en sus obraspara disfrute de todos.

Después de escuchar a María Luisa, gran conocedora de cada una de las etapas del artista, pude entender mejor su trayectoria profesional y humana.

Ella desgrana con maestría y profesionalidad todos los aspectos que caracterizan sus pinturas.

No le gustaba vender y desprenderse de su obra, como si sus personajes fueran parte de su familia a la que quería y respetaba.

Las sensaciones que produce la visita a la casa de Zacarías son de armonía y de agradecimiento por todo lo que nos ha dejado.

Desde aquí quiero dar las gracias a las Instituciones encargadas de mantener la obra del artista y animo a todas las personas que aun no conozcan el museo, que pidan cita para poder darse un paseo por las tres plantas que albergan la maravillosa obra y disfruten de ella.


A María Luisa, que siga haciendo su trabajo con la simpatía y amor como el que pude descubrir en sus explicaciones.

Agradezco a mi profesor Zacarías González desde estas líneas todo los conocimientos que me enseñó, pero sobre todo la lección de humildad, ya que siendo un HOMBRE GRANDE y un Gran Artista, nunca se dio importancia. Pasó por las aulas como un buen profesor serio y austero.

Actualmente dos espacios, Escuela de San Eloy y La Torre de los Anaya, de Salamanca, acogen lo mejor de Zacarías, sin duda una ocasión única para apreciar su obra y su persona

Allí donde estés, GRACIAS ZACARÍAS. 

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