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EL COMPRADOR DE SONRISAS.

  EL COMPRADOR DE SONRISAS Gustavo Sampaio da Conceiçao era un niño que en apariencia lo tenía todo empezando por lo más importante: unos padres que lo querían y que además eran de buena familia. Dicho esto en el sentido de su capacidad económica, porque de buena familia son todos los padres.   Pero como todo tiene su parte negativa, quizás por ser hijo único y considerarlo sus padres el blasón familiar, llevó una niñez dura, de mucho sacrificio y poco juego, lo cual se debía al deseo de su madre de dar lustre al apellido Sampaio, poseedor de tierras y propiedades, pero según algún pescoço esticado (cuello estirado) pobre en la sangre al descender sus ancestros de tupí antropófaga aunque fuera princesa, y de portugués   conquistador medio noble, para más señas; y la de su muy católico padre, hijo primero de familia aristocrática, rica en alcurnia y pobre en hallares; la de proveer de caudales a un apellido que no había sabido cambiar la grandeza de Portugal por la inmensidad da terra

LA GENEROSIDAD ES UN VALOR QUE ALGUNOS NO ENTIENDEN





Existen personas generosas por naturaleza o porque aprenden de modelos que lo practican a diario.
Normalmente cuando los hijos viven con unos padres agradecidos y generosos, suelen actuar de la misma forma.

Ser generoso y ayudar a quien te pide un favor, no cuesta mucho, pero en algunas mentes estas palabras no tienen espacio.  Esas personas, a las que en un momento dado las has ayudado, se olvidan muy pronto y les molesta que les hagas partícipe de ayudar a otros.

Las almas generosas disfrutan haciendo felices a otras, Este es el pago que reciben, Sencillamente Se llama AMOR y en otras culturas y en la nuestra, afortunadamente para muchos, aun se practica, pero como vivimos en una sociedad tan individualista y en la que cada uno va a lo suyo, se va perdiendo el valor de ayudar al prójimo.

Si te pones en el lugar del otro y captas sus necesidades, te será muy fácil empatizar y ayudar.

Hace pocos días una familia me dio las gracias por un gesto de agradecimiento que había tenido mi hijo hacia ellos, este gesto es el fruto de los valores que ha aprendido y ahora los transfiere a su vida diaria.

Por el contrario me acabo de tropezar con un hombre desagradecido, que en apenas una semana ya se  olvidó  de la ayuda que le di y  está lejos de manifestar esa palabra, que en su registro de vocabulario no existe: GRACIAS.

Desde quitalamordaza.com agradecemos a todas las personas agradecidas que se cruzan en nuestro camino y que valoran nuestra ayuda.

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