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LANZA TU MONEDA: CARA O CRUZ

LA CARA Y CRUZ DE LA MONEDA Hace muy poco tiempo me ocurrió un incidente, que no viene al caso relatar ahora, pero que sin embargo me hizo reflexionar acerca de las diferentes caras con las que se puede ver una misma situación. Yo lo denomino la cara y cruz de la moneda, porque en cierta medida es como echar a suertes.   Para algunas personas puede que lo que eligieron fuera cara y creyeron que obtuvieron suerte, mientras que para otras fuera cruz y se lamentan de la mala fortuna. La vida nos ofrece situaciones, que aunque no lo creamos, vienen cargadas de enseñanza. Es como un regalo, el envoltorio resulta muy vistoso y sin embargo el verdadero presente, está dentro.   Eso mismo me pasa con algunas circunstancias y ciertas personas en mi vida cotidiana. Una situación, que a primera vista puede resultar negativa, con el tiempo y con meditación, descubres que es el verdadero regalo que estaba disfrazando el bonito envoltorio. Descubres que esa persona que tú creías que era de alguna man

LAS ABARCAS DESIERTAS, MIGUEL HERNÁNDEZ




PEPA AGUSTÍN


Pepa Agustín González recomienda esta carta a LOS REYES MAGOS de Miguel Hernández.
Sería muy bueno  que se la leyéramos a los niños.
A los lectores de quitalamordaza.com los invitamos a reflexionar.
Gracias Pepa por enriquecer este blog con tu hermosa aportación.




LAS ABARCAS DESIERTAS. Miguel Hernández

  Por el cinco de enero,
cada enero ponía
mi calzado cabrero
a la ventana fría.

  Y encontraban los días,
que derriban las puertas,
mis abarcas vacías,
mis abarcas desiertas.

  Nunca tuve zapatos,
ni trajes, ni palabras:
siempre tuve regatos, 
siempre penas y cabras.

  Me vistió la pobreza,
me lamió el cuerpo el río,
y del pie a la cabeza
pasto fui del rocío.

  Por el cinco de enero,
para el seis, yo quería
que fuera el mundo entero
una juguetería.

  Y al andar la alborada
removiendo las huertas,
mis abarcas sin nada,
mis abarcas desiertas.

  Ningún rey coronado
tuvo pie, tuvo gana
para ver el calzado
de mi pobre ventana.

  Toda gente de trono,
toda gente de botas
se rió con encono
de mis abarcas rotas.

  Rabié de llanto, hasta
cubrir de sal mi piel,
por un mundo de pasta
y unos hombres de miel.

  Por el cinco de enero,
de la majada mía
mi calzado cabrero
a la escarcha salía.

  Y hacia el seis, mis miradas
hallaban en sus puertas
mis abarcas heladas,
mis abarcas desiertas.

        De Otros poemas del ciclo de
"Viento del pueblo". En Viento del pueblo.



Publicado este poema el 2 de enero de 1937 en Ayuda, Semanario de la solidaridad, núm. 36, Madrid. El poeta colabora con   la campaña de Socorro Rojo en beneficio de la infancia recogiendo  donativos y juguetes.
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