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UNA VUELTA AL COLEGIO MUY PREOCUPANTE

Como cada mes de septiembre en muchos hogares los niños preparan las mochilas del colegio y se disponen a comenzar un curso nuevo, algunos por primera vez. Este curso bajo la amenaza del virus y el miedo al contagio
El verano va tocando su fin y a muchos padres les parecía imposible que llegara este momento de la vuelta al cole. Puede que muchos piensen que el periodo vacacional de los alumnos es demasiado largo, este periodo ha sido larguísimo, desde el mes de marzo y muy difícil de compaginar con la vida laboral.
Los niños se sienten contentos de reencontrarse con sus amigos de clase, de compartir las aventuras del verano, de estrenar  sus nuevos materiales escolares y de conocer a sus nuevos profesores y tutores.

El interés por ser buenos padres va en aumento y son muchos los que se inscriben a cursos de formación familiar o participan en las Asociaciones de Padres de los colegios para encontrar ayuda a la hora de solucionar los problemas que día a día aparecen en las familias. En esto…

LAS ABARCAS DESIERTAS, MIGUEL HERNÁNDEZ




PEPA AGUSTÍN


Pepa Agustín González recomienda esta carta a LOS REYES MAGOS de Miguel Hernández.
Sería muy bueno  que se la leyéramos a los niños.
A los lectores de quitalamordaza.com los invitamos a reflexionar.
Gracias Pepa por enriquecer este blog con tu hermosa aportación.




LAS ABARCAS DESIERTAS. Miguel Hernández

  Por el cinco de enero,
cada enero ponía
mi calzado cabrero
a la ventana fría.

  Y encontraban los días,
que derriban las puertas,
mis abarcas vacías,
mis abarcas desiertas.

  Nunca tuve zapatos,
ni trajes, ni palabras:
siempre tuve regatos, 
siempre penas y cabras.

  Me vistió la pobreza,
me lamió el cuerpo el río,
y del pie a la cabeza
pasto fui del rocío.

  Por el cinco de enero,
para el seis, yo quería
que fuera el mundo entero
una juguetería.

  Y al andar la alborada
removiendo las huertas,
mis abarcas sin nada,
mis abarcas desiertas.

  Ningún rey coronado
tuvo pie, tuvo gana
para ver el calzado
de mi pobre ventana.

  Toda gente de trono,
toda gente de botas
se rió con encono
de mis abarcas rotas.

  Rabié de llanto, hasta
cubrir de sal mi piel,
por un mundo de pasta
y unos hombres de miel.

  Por el cinco de enero,
de la majada mía
mi calzado cabrero
a la escarcha salía.

  Y hacia el seis, mis miradas
hallaban en sus puertas
mis abarcas heladas,
mis abarcas desiertas.

        De Otros poemas del ciclo de
"Viento del pueblo". En Viento del pueblo.



Publicado este poema el 2 de enero de 1937 en Ayuda, Semanario de la solidaridad, núm. 36, Madrid. El poeta colabora con   la campaña de Socorro Rojo en beneficio de la infancia recogiendo  donativos y juguetes.
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