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UNA VACUNA ECONÓMICA PARA ERRADICAR EL HAMBRE: OPERACIÓN BOCATA

quitalamordaza.com anima a todos los seguidores a ser solidarios con MANOS UNIDAS. Dona tu bocadillo relleno de dinero.   A TODOS LOS COLABORADORES CON LA OPERACIÓN BOCATA DE Manos Unidas Salamanca, enero 2021 Querido colaborador: Este año las circunstancias de pandemia no nos permiten encontrarnos en Trinitarios para elaborar los bocadillos, pero tres motivos me llevan a escribirte estas letras: Gracias por tu fiel colaboración. Muchos la habéis llevado a cabo durante muchos años y con mucha alegría. Te invitamos a participar en nuestra Operación BOCATA el jueves, 25 de febrero de 2021, de esta manera: Elabora tu propio bocadillo. Cómelo, en familia o en el trabajo…, pensando en cuantos hoy, ni muchos días más, no comerán ni eso. Colabora con Manos Unidas aportando tu donativo (en nuestra Delegación, en una de nuestras cuentas bancarias o por bizum al 33439 ). Seguimos contando contigo para próximas ediciones, porque un BOCATA, tan poca cosa, puede estar lleno de valor y razones. Ap

LAS ABARCAS DESIERTAS, MIGUEL HERNÁNDEZ




PEPA AGUSTÍN


Pepa Agustín González recomienda esta carta a LOS REYES MAGOS de Miguel Hernández.
Sería muy bueno  que se la leyéramos a los niños.
A los lectores de quitalamordaza.com los invitamos a reflexionar.
Gracias Pepa por enriquecer este blog con tu hermosa aportación.




LAS ABARCAS DESIERTAS. Miguel Hernández

  Por el cinco de enero,
cada enero ponía
mi calzado cabrero
a la ventana fría.

  Y encontraban los días,
que derriban las puertas,
mis abarcas vacías,
mis abarcas desiertas.

  Nunca tuve zapatos,
ni trajes, ni palabras:
siempre tuve regatos, 
siempre penas y cabras.

  Me vistió la pobreza,
me lamió el cuerpo el río,
y del pie a la cabeza
pasto fui del rocío.

  Por el cinco de enero,
para el seis, yo quería
que fuera el mundo entero
una juguetería.

  Y al andar la alborada
removiendo las huertas,
mis abarcas sin nada,
mis abarcas desiertas.

  Ningún rey coronado
tuvo pie, tuvo gana
para ver el calzado
de mi pobre ventana.

  Toda gente de trono,
toda gente de botas
se rió con encono
de mis abarcas rotas.

  Rabié de llanto, hasta
cubrir de sal mi piel,
por un mundo de pasta
y unos hombres de miel.

  Por el cinco de enero,
de la majada mía
mi calzado cabrero
a la escarcha salía.

  Y hacia el seis, mis miradas
hallaban en sus puertas
mis abarcas heladas,
mis abarcas desiertas.

        De Otros poemas del ciclo de
"Viento del pueblo". En Viento del pueblo.



Publicado este poema el 2 de enero de 1937 en Ayuda, Semanario de la solidaridad, núm. 36, Madrid. El poeta colabora con   la campaña de Socorro Rojo en beneficio de la infancia recogiendo  donativos y juguetes.
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