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ROCIO GARCÍA DE LA IGLESIA. FUTBOLISTA APASIONADA POR EL EJERCICIO Y LA SALUD

Rocío García de la Iglesia es una joven profesora  muy polifacética y con un espíritu deportivo que sabe trasladar tanto a su vida personal como profesional. Un ejemplo para muchos jóvenes de su edad. Escucha el testimonio de esta futbolista del equipo: RIBERT Rocío García de la Iglesia Contacto Tlf:  691472679 Email:  rgarciadelaiglesia@gmail.com Lugar y fecha de Nacimiento:  28/03/1996 (Salamanca).  Dirección:  Calle Transportistas, No 17-21, 1o B (Salamanca).  DNI : 80908573 X Soy una chica muy activa, dinámica, me encanta el mundo de la enseñanza y la educación. Soy una educadora con formación, para poder impartir clase en educación infantil y primaria; por la mención de educación física. Me fascina el mundo del deporte, la nutrición e inculcar hábitos de vida saludables para mejorar el estilo de vida de las personas. Experiencia 2014-2018 Contrato laboral indefinido temporal, con jornada súper reducida desde 24 Junio 2014 hasta 2019 en empresa familiar "Licores

LAS ABARCAS DESIERTAS, MIGUEL HERNÁNDEZ




PEPA AGUSTÍN


Pepa Agustín González recomienda esta carta a LOS REYES MAGOS de Miguel Hernández.
Sería muy bueno  que se la leyéramos a los niños.
A los lectores de quitalamordaza.com los invitamos a reflexionar.
Gracias Pepa por enriquecer este blog con tu hermosa aportación.




LAS ABARCAS DESIERTAS. Miguel Hernández

  Por el cinco de enero,
cada enero ponía
mi calzado cabrero
a la ventana fría.

  Y encontraban los días,
que derriban las puertas,
mis abarcas vacías,
mis abarcas desiertas.

  Nunca tuve zapatos,
ni trajes, ni palabras:
siempre tuve regatos, 
siempre penas y cabras.

  Me vistió la pobreza,
me lamió el cuerpo el río,
y del pie a la cabeza
pasto fui del rocío.

  Por el cinco de enero,
para el seis, yo quería
que fuera el mundo entero
una juguetería.

  Y al andar la alborada
removiendo las huertas,
mis abarcas sin nada,
mis abarcas desiertas.

  Ningún rey coronado
tuvo pie, tuvo gana
para ver el calzado
de mi pobre ventana.

  Toda gente de trono,
toda gente de botas
se rió con encono
de mis abarcas rotas.

  Rabié de llanto, hasta
cubrir de sal mi piel,
por un mundo de pasta
y unos hombres de miel.

  Por el cinco de enero,
de la majada mía
mi calzado cabrero
a la escarcha salía.

  Y hacia el seis, mis miradas
hallaban en sus puertas
mis abarcas heladas,
mis abarcas desiertas.

        De Otros poemas del ciclo de
"Viento del pueblo". En Viento del pueblo.



Publicado este poema el 2 de enero de 1937 en Ayuda, Semanario de la solidaridad, núm. 36, Madrid. El poeta colabora con   la campaña de Socorro Rojo en beneficio de la infancia recogiendo  donativos y juguetes.
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