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DE DIOS, DEL HOMBRE, DE LAS MÁQUINAS

  DE DIOS, DEL HOMBRE, DE LA MAQUINAS Al caer en la cuenta de que las maquinas son capaces de realizar acciones que nosotros no somos capaces de llevar a cabo, lo cual pondría   en evidencia que lo creado puede superar a su creador, recordé el pasaje del Génesis sobre la Torre de Babel, -para mi recurrente al tratarse del primer tratado de psicología que se conoce-, donde se hace referencia simbólica a la creación de los idiomas: Cuando viajaron de oriente h allaron un valle donde se encontraban restos de la sabiduría de los antiguos que permanecía allí de los hijos del Diluvio, y a través de ella intentaron realizar actos en contra de lo Alto, y pronunciaban con sus bocas todo tipo de hechicerías y juramentos malignos e hicieron su obra. Y he aquí que son un pueblo con un mismo idioma y una misma voluntad, y nada los retraerá de lo que tengan pensado hacer. Descendamos entonces y confundamos sus lenguas, y así no compartirán la misma voluntad y no podrán prevalecer sobre lo alto. Este

DAR PARA RECIBIR


Uno de los grandes secretos de la abundancia reside en la capacidad que tenemos las personas para DAR. Como somos seres en equilibrio, cuanto más damos, más recibimos. Es una ley universal.
Muchas personas ignoran este principio y se aferran solamente a esperar que los demás les den.

La primera regla es: EL AGRADECIMIENTO. Es necesario acostumbrarnos a dar las gracias por todo lo bueno que tenemos en la vida: Salud, comida, familia, trabajo, amigos, actividades de ocio, tiempo, las facturas etc.... la lista es interminable y cada uno tiene la suya.

La segunda regla es: ADQUIRIR LA COSTUMBRE DE REGALAR: Tiempo, pequeños detalles, palabras amorosas, propinas, donaciones, ropa, libros..... Todos tenemos oportunidades para DAR. Hay que dejar de ser tacaños y aprender a ser generosos.

La tercera regla es: RECIBIR. Muchas personas se cierran y no quieren recibir nada de nadie, ni dinero, ni objetos, ni consejos.... Se siente mal si alguien les DA.


 La cuarta regla es: Conocer que en la medida que damos, recibimos. Si desde por la mañana nos acostumbramos a dar las gracias por todas las bondades que tenemos en nuestra vida y a nuestro alrededor, en poco tiempo adquiriremos ese hábito y la abundancia irá llegando a nosotros.


 Este tiempo de vacaciones lo podemos aprovechar para elaborar una lista en la que figuren todas las riquezas que tenemos. Es como escribir un testamento con todos nuestros bienes materiales, sin duda nos ayudará a reconocer que la mayoría somos millonarios en objetos, propiedades, títulos, empleos, cargos etc...

Elabora otra lista con las personas a las que tienes algo que agradecerles, como si fuera tu último día de vida y házselo saber. Este gesto te hará reconocer el amor que te tienen.

Aprovecha el final de la estación para desprenderte de ropa, zapatos, libros u objetos que ya no te hacen falta y regálalos. Te sorprenderá saber que en poco tiempo volverá a tí todo lo nuevo que necesitas.

No te apegues al dinero y haz que circule su energía.

Espero que estos consejos te ayuden a ser generoso y recibas muchas bendiciones.

GRACIAS POR LEER ESTAS LÍNEAS Y POR FAVOR REGÁLALAS.




Comentarios

  1. Q bonito.....es una regla universal preciosa!!!! Todos deberíamos de ser más generosos!!!!!

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  2. Gracias por regalarme estas reflexiones. El día a día puede ser todo lo sencillo que queríamos.
    Levantarse con una sonrisa,regalar besos con los que convivimos en casa, dar los buenos días al vecino, dar las gracias al portero por recoger un paquete , sonreír al que nos atiende en la tienda, etc. Y sólo he empezado el día

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