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¡QUIERO LAS FLORES EN VIDA!

En estos días el que más y el que menos tiene a alguna persona querida que falleció y que para recordarla y honrarla le lleva flores al cementerio. Desde mi más profundo respeto a todas esas personas, yo prefiero regalarlas en vida. Muchas veces le repito a mi hijo que en mi funeral no quiero ni una flor. Cada vez que acudo al tanatorio y veo tantas coronas con dedicatorias, con mensajes cargados de emoción y agradecimiento, me pregunto si serán sinceros, o es puro acto social y apariencia . Ciertamente muchos mensajes salen del corazón, pero otros dejan mucho para reflexionar. Seguramente todos conocemos casos d e familias que no se hablan en vida y cuando un familiar fallece, todo parece perfecto, como una excelente interpretación teatral que tiene que representarse para el público, y cuando el funeral termina, se vuelve a la realidad, a las discusiones. Sí, a mi me gustan l as flores en vida . Tengo mi jardín lleno de rosas qu...

¿TE APUNTAS A UN AYUNO SIN NOTICIAS?




 El confinamiento voluntario, es un momento idóneo para descansar, relajarse, cambiar de actividades, reponer fuerzas y energía. La rutina del trabajo de los horarios y de la misma gente, hace que nuestro cuerpo y nuestra mente se canse y se agote. Hay un aspecto que quizá a muchas personas le afecte y son las noticias diarias, que el noventa por ciento son negativas. No importa que medio de comunicación se consulte, todos coinciden en bombardear nuestra mente con lo peor del día, de la sociedad, de la economía, de la crisis, de la política, del paro…


El ser humano está más receptivo a registrar en el cerebro las noticias de catástrofes que las positivas y es por eso que este tipo de información vende más.


Los efectos que estos mensajes producen en nuestras mentes son muy negativos para la salud mental. Dormirse después de leer, escuchar o ver un repertorio de información catastrófica hace que nuestro cuerpo no descanse bien, los músculos se tensan, la tensión arterial aumenta y nuestro cerebro se altera produciendo un estrés que repercute en todo el organismo.


Una buena medida para combatir estas consecuencias es el ayuno de noticias. Tomarse un tiempo sin escuchar, leer o ver ningún medio de comunicación, incluyendo el uso de las redes sociales, que esto sería para un capítulo a parte, es no solo necesario, yo diría que es de receta médica.


Hay personas que comienzan este ayuno con la desconexión de un día a la semana y cuando ven que el mundo sigue, pero su mente está más tranquila, continúan aumentando la dosis hasta llegar a una semana. Los que lo consiguen perciben cambios fantásticos en su vida: duermen mejor, están más comunicativos y alegres, tienen más tiempo para relacionarse con las personas de su círculo, bien sea familia o amigos, y perciben que el tiempo se alarga y lo pueden dedicar a realizar actividades que habían dejado de practicar como leer un buen libro, pasear, practicar un deporte o simplemente escuchar una buena música.


Aprovechemos este tiempo de confinamiento para ayunar y limpiar el cuerpo y la mente de deshechos nocivos que perjudican nuestra salud. Tras esta práctica voluntaria se percibe que la claridad mental y la agilidad corporal serán las que dirijan nuestra  nueva vida.

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