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EL COMPRADOR DE SONRISAS.

  EL COMPRADOR DE SONRISAS Gustavo Sampaio da Conceiçao era un niño que en apariencia lo tenía todo empezando por lo más importante: unos padres que lo querían y que además eran de buena familia. Dicho esto en el sentido de su capacidad económica, porque de buena familia son todos los padres.   Pero como todo tiene su parte negativa, quizás por ser hijo único y considerarlo sus padres el blasón familiar, llevó una niñez dura, de mucho sacrificio y poco juego, lo cual se debía al deseo de su madre de dar lustre al apellido Sampaio, poseedor de tierras y propiedades, pero según algún pescoço esticado (cuello estirado) pobre en la sangre al descender sus ancestros de tupí antropófaga aunque fuera princesa, y de portugués   conquistador medio noble, para más señas; y la de su muy católico padre, hijo primero de familia aristocrática, rica en alcurnia y pobre en hallares; la de proveer de caudales a un apellido que no había sabido cambiar la grandeza de Portugal por la inmensidad da terra

ACOLUMNA HOMENAJEA AL QUIJOTE CON SUS POEMAS





 A "Sanchica" La mujer de Sancho Panza.

¡¡¡No llores mujer

las ínsulas perdidas

no.

Los caminos abaratados

por el trote de Rocinante

y del burrito

sin nombre.

No sientas padecer

por aquellos

sueños

perdidos,

entre gigantes

molinos.

Ni la cordura 

serena

del que sueña ser, 

caballero andante

no de su fiel

compañero. 

Disfruta

de ser quien eres, 

acompañante leal

de locuras

aventuras. 

Que nombre

por el mundo

dieron 

al Ilustre 

Caballero ,

D. Quijote

De la Mancha. 


Acolumna S. González. 

15/4/2021.


ALDONZA LORENZO


Licencia pido

a sus señorías

para presentar

¡¡¡presto!!!, 

mi gallardía.

Dulcinea

me dicen, 

del Toboso

para más señas

sin identidad

propia

por ser

la amante

platónica

del de la

triste figura.

¡¡Ya ven

sus usías

Yo,

pobre y desgarbada

pasé

a la historia, 

creída

como moza

lozana,

de guapeza

y trapío

poco o nada

merecido.

Y así

de desconocida

sin saber

dónde me metía,

asentí

a los favores

añejos

del ilustre

caballero.

¡¡Ay Dulcinea

soltera y compuesta,

no era

mi belleza

la descrita,

ni de alta cuna

dama,

ni jóven

emperatriz

siquiera.

Bajo pesebre

nací

Aldonza

Lorenzo

morisca y

labradora

en esta triste

historia, 

de molinos

de viento.


ACOLUMNA.


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