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SONRISAS A LA CARA Y PUÑALADAS A LA ESPALDA

  Seguramente lo que voy a relatar  a continuación le ha sucedido a muchas personas. En el camino de la vida nos encontramos con individuos, casi siempre del círculo más cercano, que te alaban con frases como: " Tú vales mucho, qué bien haces las cosas, qué inteligente, me encanta estar entre tus amigos.....bla, bla, bla..." Ese tipo de personas siempre están en encefalograma plano, no se alteran, utilizan palabras cariñosas y te quieren hacer creer que lo dicen de corazón. Mientras, al otro lado, la persona que recibe esos piropos, si es medianamente observadora, se da cuenta que es fachada revestida de mentiras, envidia y falsedad. Un buen día descubres que guardan un puñal muy afilado y que a la vuelta de la esquina te lo han clavado produciéndote una herida, que ni el mejor cirujano puede coser. Esa herida te llega hasta el corazón y te causa la muerte. Ya nunca más serás la misma y la persona que te clavó el puñal se enterará porque la frialdad, la indiferencia y la di...

ACOLUMNA HOMENAJEA AL QUIJOTE CON SUS POEMAS





 A "Sanchica" La mujer de Sancho Panza.

¡¡¡No llores mujer

las ínsulas perdidas

no.

Los caminos abaratados

por el trote de Rocinante

y del burrito

sin nombre.

No sientas padecer

por aquellos

sueños

perdidos,

entre gigantes

molinos.

Ni la cordura 

serena

del que sueña ser, 

caballero andante

no de su fiel

compañero. 

Disfruta

de ser quien eres, 

acompañante leal

de locuras

aventuras. 

Que nombre

por el mundo

dieron 

al Ilustre 

Caballero ,

D. Quijote

De la Mancha. 


Acolumna S. González. 

15/4/2021.


ALDONZA LORENZO


Licencia pido

a sus señorías

para presentar

¡¡¡presto!!!, 

mi gallardía.

Dulcinea

me dicen, 

del Toboso

para más señas

sin identidad

propia

por ser

la amante

platónica

del de la

triste figura.

¡¡Ya ven

sus usías

Yo,

pobre y desgarbada

pasé

a la historia, 

creída

como moza

lozana,

de guapeza

y trapío

poco o nada

merecido.

Y así

de desconocida

sin saber

dónde me metía,

asentí

a los favores

añejos

del ilustre

caballero.

¡¡Ay Dulcinea

soltera y compuesta,

no era

mi belleza

la descrita,

ni de alta cuna

dama,

ni jóven

emperatriz

siquiera.

Bajo pesebre

nací

Aldonza

Lorenzo

morisca y

labradora

en esta triste

historia, 

de molinos

de viento.


ACOLUMNA.


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