Ir al contenido principal

Destacados

LA EMPRESA PERDIÓ AL MEJOR CLIENTE

    EL EMPRESARIO QUE ABUSA, PIERDE CLIENTES. Estoy casi convencida que casi todas las personas se han encontrado con empresarios que dirigen empresas, que cuentan con excelentes clientes, que abonan sus servicios con puntualidad. Un buen día el empresario piensa que puede abusar de este cliente, quizá crea que le sobra el dinero porque la mayoría de los otros   pagan mal y tarde y en ocasiones ni abonan los servicios. Cuando una persona cumple con el contrato una y otra vez y confía en la empresa, se siente bien, por eso el día que la empresa comienza a abusar de su confianza creyendo que el cliente excelente no se dará cuenta de que   le está estafando, ese día toma la decisión de cambiar de empresa para que realice sus servicios. LA EMPRESA PERDIÓ AL MEJOR CLIENTE. Estas circunstancias nos hacen reflexionar sobre los valores de   honestidad y   confianza.   Vivimos en un mundo de mucha oferta y por este motivo la competencia es enorme y es aquí dond...

EL COLOR DE ADÁN. POR J.M.C.

 



EL COLOR DE ADAN

Esta reflexión trata de las convenciones, entendidas, según una de las acepciones del diccionario de la real academia de lengua como: norma o práctica admitida tácitamente, que responde a precedentes o a la costumbre;  o lo que es lo mismo, de una especie de prejuicio  colectivo. 

En dicho orden, Eduardo Galeano, escritor uruguayo ya fallecido, del que hace poco vi una conferencia en youtube donde entre otras cosas decía que al contemplar las pinturas de las cuevas de Altamira e imaginar la rudeza de los hombres de aquella época, no le cabía la menor duda de su autoría por las mujeres; explicaba que había sido un inconformista desde niño, y para corroborarlo refirió que solía preguntarles a sus padres por el hecho de qué Adán no fuese negro. Al comentárselo, mi esposa me dijo que siendo niña, le hizo la misma preguntó a un sacerdote, respondiéndole este que era blanco porque las cosas son como son; y a otro a quien también le preguntó, que no sabía la razón. 

Sin embargo parece que nadie ha caído en la cuenta de las palabras del Génesis 2:7: Entonces Jehová Dios formó al hombre del “polvo de la tierra”, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente. Si atendemos al relato bíblico, si algún color tenía Adán era el de la tierra; o sea uno parecido al de los pieles rojas.


JMC

Comentarios

Entradas populares