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ESTE RESTAURANTE NO ES EL PATIO DEL COLEGIO.

Hace pocos días un amigo  me pidió que escribiera sobre este tema: El comportamiento de los niños en los restaurantes. Muchos padres salen a comer a restaurantes con sus hijos y en ocasiones se reúnen con otros amigos que a su vez llevan a sus hijos. La verdad que es muy bonito cultivar la amistad y disfrutar de ella. Las reuniones de amigos ayudan a perder el estrés, a compartir los problemas a buscar soluciones entre todos, todo esto está fenomenal.   Si observas a estos grupos en los restaurantes te das cuenta que la mayoría son muy felices y se olvidan, entre platos, vinos, cervezas y chupitos de que llevaron un puñado de niños que en cuanto terminan el filete con patatas fritas y se comen el helado, se apoderan del espacio del comedor como si se tratara del patio del colegio. Corren, gritan juegan al pilla pilla entre las mesas , se tiran al suelo con el peligro de que el camarero tropiece y derrame  la comida encima del niñito, que inmediatamente va corriendo a ll...

CUERPO, MENTE, Y PENSAMIENTO POR J.M.C.



CUERPO, MENTE, PENSAMIENTO

Si a alguien le preguntaran si su cuerpo puede volar, diría que no, aunque no estaría en lo cierto, porque sí podría hacerlo, pero no con su cuerpo, sino con su mente: al imaginarlo; cuando soñamos, con el pensamiento, que es su ámbito; o creando instrumentos que lo hagan posible, como por ejemplo, un avión.

Esta dicotomía, solo existe en los humanos, porque en los animales el cuerpo y la mente se encuentran en armonía, de forma que uno le da al otro lo que precisa; mientras que en nosotros, parece que el cuerpo se equivocó de mente o a la inversa.

Para compensar este déficit, esta “diferencia de potencial”, se origina el pensamiento, el cual imagina, sueña, y crea; de forma que si por ejemplo   deseáramos volar y nuestro cuerpo tuviera alas, no se necesitaría pensar.  

Estimo que la aventura humana consiste en encontrar un cuerpo que responda a los deseos de nuestra mente. Por dicha razón, imaginamos; los satisfacemos en los sueños; o transformamos a la naturaleza por medio de la ciencia en aras a crear maquinas que suplan al natural, y mientras tanto nos aferramos a cuerpos etéreos para después de muertos con la religión, o nos  comportamos de forma insensata intentando olvidar o encontrar una armonía imposible.  

JMC

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