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SONRISAS A LA CARA Y PUÑALADAS A LA ESPALDA

  Seguramente lo que voy a relatar  a continuación le ha sucedido a muchas personas. En el camino de la vida nos encontramos con individuos, casi siempre del círculo más cercano, que te alaban con frases como: " Tú vales mucho, qué bien haces las cosas, qué inteligente, me encanta estar entre tus amigos.....bla, bla, bla..." Ese tipo de personas siempre están en encefalograma plano, no se alteran, utilizan palabras cariñosas y te quieren hacer creer que lo dicen de corazón. Mientras, al otro lado, la persona que recibe esos piropos, si es medianamente observadora, se da cuenta que es fachada revestida de mentiras, envidia y falsedad. Un buen día descubres que guardan un puñal muy afilado y que a la vuelta de la esquina te lo han clavado produciéndote una herida, que ni el mejor cirujano puede coser. Esa herida te llega hasta el corazón y te causa la muerte. Ya nunca más serás la misma y la persona que te clavó el puñal se enterará porque la frialdad, la indiferencia y la di...

EDUCAR PARA LA SENSIBILIDAD POR J.M.C




EDUCAR PARA LA SENSIBILIDAD

Dijo Saramago, que hoy, la única revolución posible es la de la bondad. Y aunque estoy de acuerdo en la esencia con él, si la bondad se identifica con el amor, creo que es imposible enseñar a amar o a comunicarse con la vida, que es lo mismo, porque lo esencial no se puede enseñar. 

Y en el mismo sentido, tampoco se puede educar el sentimiento, que es el “sentir del instinto” motivado por el recuerdo de las emociones, porque depende de los sentidos, y en última estancia del corazón donde se manifiesta, y porque además, como el desamor, cada persona viene con uno puesto, aunque se puedan  aumentar o disminuir de pequeños.

Sin embargo, si es posible educar para la sensibilidad, que para mí es  “sentir con el pensamiento”, y es por ello el sentir máshumano y más nuestro,  hasta el punto de ser la única educación posible, ya que una de sus consecuencias, el respeto, termina por convertirse en el “amor de la mente”, y solo él se nos puede exigir, porque ni los sentimientos ni el corazón nos pertenecen. 

Hay múltiples ejemplos de la dicotomía existente entre la sensibilidad y el sentimiento, ya que alguien con poca sensibilidad suele tener una gran disposición para sentir emociones, que normalmente surgen de modo espontaneo inducidas por acontecimientos externos o por sus recuerdos, mientras la sensibilidad precisa de un proceso formativo,que da lugar a una determinada actitud ante las cosas del mundo, aunque a veces, ambas coinciden de forma espontánea, sobre todo en aquellos de natural enamorado.

Por eso no es extraño encontrar personas sentimentales predispuestas para la crueldad, como tampoco lo es encontrar personas de un ego exagerado atenuado por la sensibilidad como resultado de poner el pensamiento al servicio de desactivar el desamor que existe en nosotros.

Educar para la sensibilidad por medio del pensamiento, se convierte así en la única posibilidad de acercarse a la inmediaciones del amor, y por tanto, de la bondad.

 

JMC

 

 

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