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NEREA DEL RÍO GÓMEZ: UNA PASTORA CON MUCHO ARTE.

Nerea del Río Gómez es una joven que vive en Carrión de los Condes (Palencia). Es graduada en Bellas Artes por la Universidad de Salamanc a, tiene un Máster en Márketing Digital y un curso de Creación de Comics. Actualmente es G anadera de una cabaña de 500 ovejas. Esta joven artista trabajaba con un contrato indefinido en el entorno urbano y un buen día decidió volver a su tierra y seguir con la explotación ganadera familiar. Fueron muchas las razones que la impulsaron a dar este gran salto, pero quizá la más importante es que quería ser FELIZ.  Nerea conoce muy bien las dificultades que conlleva vivir de la ganadería, pero el poder ser autónoma, tener la capacidad de decisión y organizar sus propios ritmos de vida y sus objetivos, pesaban mucho y aquí está en un pueblo Castellano: Robladillo de Ucieza , paseando cada día a sus ovejas y disfrutando de la naturaleza. Su autoempleo es de 365 días.  Las ovejas no conocen los días de fiesta , pero...

LOA A LA ANORMALIDAD POR J.M.C

 



PARRAFO DE A TRAVÉS DE LA PERSIA SAFAVIDA.

No obstante, al tomar asiento, pareció olvidársele, cuando el hombre de barba negra con el rostro cubierto por un velo del mismo color, tomó la palabra susurrándoles el nombre de Siyah Qalam, un diablo proveniente de Turquía.  Aquella afirmación no les extrañó, al tratarse de la palabra de un loco, a pesar de conocer la existencia de ese mito en la cultura turca, y saber que los mitos son al recuerdo de los pueblos, como las intuiciones a las personas, o sea imágenes de un tiempo perdido ya no vinculadas a ningún espacio temporal. Luego el tal Qalam, se dirigió a Kafkuh, el hombre de la calavera de cordero, a quien presentó como el demonio y señor de aquella  cueva, donde había sido desterrado por no obedecer a ninguna religión de la Persia; para finalmente, sin hacer mención a la señora,  presentarle a  Iblis, el joven de aspecto andrógino con rostro de ángel.

Al terminar las presentaciones, Kafkuh se dirigió a Ramin Arzam como a un  filósofo, como a un hombre del pensamiento, y como tal, le dijo, propenso a vivir a través de la mente antes que con el cuerpo, y  por dicha razón quiero  ofrecerle la oportunidad de vivir en ese mundo, y de convertirlo en un ser armónico,  porque, le dijo, el niño es quien desea ser y el adulto quiere ser lo que desea ser, pero no puede. Usted como filósofo debe saber el porqué, aunque se lo voy a repetir: en el niño, el cuerpo y la mente coinciden en un mismo plano, mientras que en el adulto la mente ya desarrollada se sitúa  en un plano diferente, donde el cuerpo no puede satisfacer sus deseos, provocándole una desarmonía permanente. También sabrá que el niño debe evolucionar para convertirse en hombre, y que este debe evolucionar hasta armonizar cuerpo y mente, por eso dicen que el hombre debe volver a ser niño, pero no es cierto, debe volver al dios que es, porque lo “real solo puede expresarse a través de lo universal”*, que es la máxima expresión de nuestra mente; o lo que es lo mismo, en  un santo donde la acción y el pensamiento coinciden, donde  el cuerpo y la mente se hacen uno solo e instantáneos el tiempo creado por la desarmonía desaparece. 

 

 

*Expresión  fulcral del pensamiento de Hegel, quien concibe la experiencia humana con el acercamiento al todo a través de la razón. Un todo que ya se encuentra en nosotros al formar parte de él. Algo así como un círculo al que equiparamos con el todo, cuyas partes solo tienen conciencia de sí mismas hasta desarrollarse y adquirir la conciencia real, la cual equivaldría al círculo completo, versus, lo universal.

Sin embargo, la razón no puede alcanzar el todo, solo puede concebirlo y expresarlo en el sentir como falta de algo, que es la única certeza en el estado mental  “normal” donde nos encontramos. Solo trascendiéndolo, sobrepasándolo, situándonos en otro plano, podemos acceder a él. En dicho estado todo es claridad, gozo, plenitud, donde no existe antes ni después, porque el mirar y lo mirado coinciden en un mismo espacio temporal que no da lugar a la memoria y por lo tanto ni al pensamiento ni al tiempo que le es consustancial, como diferencia de potencial entre lo que es y lo que quiero ser como meta. Dicho estado solo puede ser recordado cuando vuelves a la “normalidad”, que para mí es un estado incompleto, algo así como la enfermedad de nuestra mente. 

 

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