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¡QUIERO LAS FLORES EN VIDA!

En estos días el que más y el que menos tiene a alguna persona querida que falleció y que para recordarla y honrarla le lleva flores al cementerio. Desde mi más profundo respeto a todas esas personas, yo prefiero regalarlas en vida. Muchas veces le repito a mi hijo que en mi funeral no quiero ni una flor. Cada vez que acudo al tanatorio y veo tantas coronas con dedicatorias, con mensajes cargados de emoción y agradecimiento, me pregunto si serán sinceros, o es puro acto social y apariencia . Ciertamente muchos mensajes salen del corazón, pero otros dejan mucho para reflexionar. Seguramente todos conocemos casos d e familias que no se hablan en vida y cuando un familiar fallece, todo parece perfecto, como una excelente interpretación teatral que tiene que representarse para el público, y cuando el funeral termina, se vuelve a la realidad, a las discusiones. Sí, a mi me gustan l as flores en vida . Tengo mi jardín lleno de rosas qu...

DE LA CENTRALITA A PEGASUS

 


¡Cuidado con las escuchas! 

Seguramente las personas que nacimos en los 60 aún tenemos en la memoria esos teléfonos que tenían una manivela para poder solicitarle a la telefonista que nos comunicara con otro número.  ¡Qué rápido ha avanzado la tecnología y los sistemas de comunicación! 



Hoy recordé la centralita telefónica de mi pueblo y a su telefonista. Ella seguramente espió a todos los vecinos, tuvo acceso a información muy privilegiada, pero como todos lo conocíamos, teníamos mucho cuidado con los mensajes que decíamos.

Las noticias actuales sobre las escuchas y el control de datos con el programa pegasus y otros de características similares, nos tendría que hacer reflexionar sobre la vulnerabilidad. Estamos expuestos a todo tipo de control y en un momento nuestra vida se puede hundirse. 

Quizá sería bueno volver a confiar más en los teléfonos fijos, utilizarlos exclusivamente para ofrecer la información necesaria y dejar nuestra información sensible para encuentros cara a cara y en lugares seguros. Menos whatsapp y más conversación de codo con codo.

Los dispositivos móviles están repletos de información privada y como nos están demostrando, no son seguros.

Desde estas líneas animo a ser conscientes del dominio que ciertos sectores tienen sobre nuestra privacidad  y dispositivos y prestemos más atención a la hora de compartir a la ligera,  información sensible, nunca podemos averiguar dónde acabará y qué uso harán de ella.

Comentarios

  1. Muy buena reflexión Nati. Totalmente de acuerdo.

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  2. Que recuerdos... estoy de acuerdo contigo, más conversar y menos aparatitos...

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  3. También yo estoy de acuerdo contigo, Natividad Cabezas. Si me dieran a elegir, me quedaría con aquello pero como (por suerte o por desgracia) vivimos en el primer cuarto del Siglo XXI, es decir, en la Era de la Información, lo que pediría es que se castigue fuertemente a aquellos que hacen un uso no ético de los datos personales.

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