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SONRISAS A LA CARA Y PUÑALADAS A LA ESPALDA

  Seguramente lo que voy a relatar  a continuación le ha sucedido a muchas personas. En el camino de la vida nos encontramos con individuos, casi siempre del círculo más cercano, que te alaban con frases como: " Tú vales mucho, qué bien haces las cosas, qué inteligente, me encanta estar entre tus amigos.....bla, bla, bla..." Ese tipo de personas siempre están en encefalograma plano, no se alteran, utilizan palabras cariñosas y te quieren hacer creer que lo dicen de corazón. Mientras, al otro lado, la persona que recibe esos piropos, si es medianamente observadora, se da cuenta que es fachada revestida de mentiras, envidia y falsedad. Un buen día descubres que guardan un puñal muy afilado y que a la vuelta de la esquina te lo han clavado produciéndote una herida, que ni el mejor cirujano puede coser. Esa herida te llega hasta el corazón y te causa la muerte. Ya nunca más serás la misma y la persona que te clavó el puñal se enterará porque la frialdad, la indiferencia y la di...

DE LA CENTRALITA A PEGASUS

 


¡Cuidado con las escuchas! 

Seguramente las personas que nacimos en los 60 aún tenemos en la memoria esos teléfonos que tenían una manivela para poder solicitarle a la telefonista que nos comunicara con otro número.  ¡Qué rápido ha avanzado la tecnología y los sistemas de comunicación! 



Hoy recordé la centralita telefónica de mi pueblo y a su telefonista. Ella seguramente espió a todos los vecinos, tuvo acceso a información muy privilegiada, pero como todos lo conocíamos, teníamos mucho cuidado con los mensajes que decíamos.

Las noticias actuales sobre las escuchas y el control de datos con el programa pegasus y otros de características similares, nos tendría que hacer reflexionar sobre la vulnerabilidad. Estamos expuestos a todo tipo de control y en un momento nuestra vida se puede hundirse. 

Quizá sería bueno volver a confiar más en los teléfonos fijos, utilizarlos exclusivamente para ofrecer la información necesaria y dejar nuestra información sensible para encuentros cara a cara y en lugares seguros. Menos whatsapp y más conversación de codo con codo.

Los dispositivos móviles están repletos de información privada y como nos están demostrando, no son seguros.

Desde estas líneas animo a ser conscientes del dominio que ciertos sectores tienen sobre nuestra privacidad  y dispositivos y prestemos más atención a la hora de compartir a la ligera,  información sensible, nunca podemos averiguar dónde acabará y qué uso harán de ella.

Comentarios

  1. Muy buena reflexión Nati. Totalmente de acuerdo.

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  2. Que recuerdos... estoy de acuerdo contigo, más conversar y menos aparatitos...

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  3. También yo estoy de acuerdo contigo, Natividad Cabezas. Si me dieran a elegir, me quedaría con aquello pero como (por suerte o por desgracia) vivimos en el primer cuarto del Siglo XXI, es decir, en la Era de la Información, lo que pediría es que se castigue fuertemente a aquellos que hacen un uso no ético de los datos personales.

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