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LA EMPRESA PERDIÓ AL MEJOR CLIENTE

    EL EMPRESARIO QUE ABUSA, PIERDE CLIENTES. Estoy casi convencida que casi todas las personas se han encontrado con empresarios que dirigen empresas, que cuentan con excelentes clientes, que abonan sus servicios con puntualidad. Un buen día el empresario piensa que puede abusar de este cliente, quizá crea que le sobra el dinero porque la mayoría de los otros   pagan mal y tarde y en ocasiones ni abonan los servicios. Cuando una persona cumple con el contrato una y otra vez y confía en la empresa, se siente bien, por eso el día que la empresa comienza a abusar de su confianza creyendo que el cliente excelente no se dará cuenta de que   le está estafando, ese día toma la decisión de cambiar de empresa para que realice sus servicios. LA EMPRESA PERDIÓ AL MEJOR CLIENTE. Estas circunstancias nos hacen reflexionar sobre los valores de   honestidad y   confianza.   Vivimos en un mundo de mucha oferta y por este motivo la competencia es enorme y es aquí dond...

PSICOLOGÍA DETRÁS DE LA BARRA DE UN BAR

 

Me he encontrado con una psicóloga detrás de la barra de un bar, sin el título otorgado por la universidad, pero concedido por la universidad de la vida y la experiencia.

Ana Arroyo, es una camarera que atiende a los clientes con una sonrisa permanente, una palabra agradable y con una empatía hermosa. 

Seguramente, como cualquier persona, tendrá días buenos y no tan buenos, pero sabe dejar sus penalidades al cerrar la puerta de su casa.

La he observado y su capacidad de escucha es tan grande, que muchos psicólogos podrían aprender de ella.

Hace sentir a cada cliente como una persona especial, sin hacer distinciones.

Llego a la conclusión de que Ana es una psicóloga de categoría.

Trabajar de cara al público  no es fácil en cualquier profesión, pero a un bar acuden personas  por diferentes motivos: a celebrar con amigos, a pasar un buen rato y también a descargar sus penas y tristezas, por eso cuando te encuentras a una camarera o camarero que te mira a la cara y  es capaz de descubrir que tu estado de ánimo  no es el mejor y logra que te abras, sueltes tu preocupación, para poder salir del establecimiento con otra actitud más positiva, es digno de admirar.

Desde estas líneas agradezco a todas las personas que como Ana, saben atender a los clientes como seres únicos, olvidando sus problemas o aparcándolos hasta que regresan a sus casas.

El lado obscuro de estas condiciones laborales es que estas trabajadoras generan envidias  en su entorno y sobre todo con compañeros que suelen estar amargados, pero quiero animarlas para que no cambien porque los clientes necesitamos personas como ellas.

En el firmamento hay espacio para que todas las estrellas brillen, no hay que apagar a nadie para brillar más.




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