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SAN ANTÓN Y EL DESFILE DE LAS MASCOTAS.

  Hoy, 17 de enero se celebra la festividad de San Antón,   protector de los animales.Son muchas las personas que acuden con sus mascotas y otros animales domésticos a recibir l a bendición de este Santo para que  les proteja de  enfermedades. Ayer acudí a un concurso de mascotas donde principalmente había perros, eso sí la mayoría de raza. Compartieron espacio con algún gato y hamsters.  Cada mascota respondía a las órdenes de su amo para hacer una y mil monadas que pudiera despertar la curiosidad de los miembros del jurado. En el transcurso del desfile pude observar el cuidado que se les dispensa a los animales, algunos estaban vestidos con impermeables por la lluvia y otros con detalles como: lazos, gorros y correas muy sofisticadas. Las mascotas estaban rodeadas de los miembros de las familias: padres e hijos. Quiero hacer una reflexión desde estas líneas.  Según las estadísticas, en España ya hay más mascotas que niños. ¿Qué está pasando? ¿Ser...

PSICOLOGÍA DETRÁS DE LA BARRA DE UN BAR

 

Me he encontrado con una psicóloga detrás de la barra de un bar, sin el título otorgado por la universidad, pero concedido por la universidad de la vida y la experiencia.

Ana Arroyo, es una camarera que atiende a los clientes con una sonrisa permanente, una palabra agradable y con una empatía hermosa. 

Seguramente, como cualquier persona, tendrá días buenos y no tan buenos, pero sabe dejar sus penalidades al cerrar la puerta de su casa.

La he observado y su capacidad de escucha es tan grande, que muchos psicólogos podrían aprender de ella.

Hace sentir a cada cliente como una persona especial, sin hacer distinciones.

Llego a la conclusión de que Ana es una psicóloga de categoría.

Trabajar de cara al público  no es fácil en cualquier profesión, pero a un bar acuden personas  por diferentes motivos: a celebrar con amigos, a pasar un buen rato y también a descargar sus penas y tristezas, por eso cuando te encuentras a una camarera o camarero que te mira a la cara y  es capaz de descubrir que tu estado de ánimo  no es el mejor y logra que te abras, sueltes tu preocupación, para poder salir del establecimiento con otra actitud más positiva, es digno de admirar.

Desde estas líneas agradezco a todas las personas que como Ana, saben atender a los clientes como seres únicos, olvidando sus problemas o aparcándolos hasta que regresan a sus casas.

El lado obscuro de estas condiciones laborales es que estas trabajadoras generan envidias  en su entorno y sobre todo con compañeros que suelen estar amargados, pero quiero animarlas para que no cambien porque los clientes necesitamos personas como ellas.

En el firmamento hay espacio para que todas las estrellas brillen, no hay que apagar a nadie para brillar más.




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