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HERIDAS SIN CICATRIZAR

  Son muchas las familias que cuando los hijos se quedan huérfanos, sienten la pena de la pérdida de los padres , pero también la ausencia de los valores que ellos  les inculcaron Desde estas líneas hago una llamada a la vuelta a la concordia. Los hijos tienen que ser transmisores de unidad y no de rivalidad. Los padres desearían, que por encima de todos los bienes materiales que les pudieran dejar en herencia, recordaran el esfuerzo, la ilusión y los sinsabores que tuvieron que pasar para que las siguientes generaciones disfrutaran una vida más cómoda y fácil. Honrar a los padres  fallecidos es el mejor ejemplo que se les puede  enseñar a los hijos . Los bienes materiales, son eso, materiales y fugaces, pero los valores como: la gratitud, el respeto, la solidaridad, la honestidad y la unidad son el bálsamo que se necesita para ayudar a cicatrizar las heridas que se producen cuando por encima del amor se instalan: el odio, el rencor y la envidia entre los her...

Recuerdos de Toda Una Vida

Aldea del Obispo es un pueblo de Salamanca fronterizo con Portugal. Una población cargada de historia. El fuerte con forma de estrella, recoge el paso de la guerra, pero hoy quiero detenerme en las casas y sus gentes que dan vida a este singular lugar.



Ana Mari es una buena amiga que adora su pueblo y que nos animó a mi marido, a mi hijo y a mi a pasar un día y conocer más a fondo los tesoros de este enclave. Nos llevó a casa de José Manuel Zato González, un buen amigo y allí pudimos descubrir un inmenso museo, con miles, quizá millones de objetos porque es imposible hacer un inventario.

José, como le gusta que le llamen, empezó esta aventura del coleccionismo en 2002  . Recogió aperos de labranza, utensilios de cocina, de casa, monedas, llaveros, libros, máquinas de escribir etc. Fue colocando cada objeto por categorías en estanterías, pero pronto el espacio se quedó pequeño porque se fueron uniendo donaciones de otras personas como Ana Mari, que conoce muy bien la pasión de este hombre y quiere colaborar para que la tradición, no desaparezca y deje su huella para la historia.

José trabajó en Telefónica y del tiempo dedicado a este oficio conserva verdaderas joyas, que posiblemente si él no las hubiera guardado, hoy muchos de nosotros no tendríamos la ocasión de conocerlas.  Entre ellas está una gran variedad de centralitas telefónicas y teléfonos de diversos modelos.

Pasar tiempo en esta enciclopedia de la vida y de la mano de este gran maestro es todo un lujo que nadie debería perderse. Este jubilado que mantiene su pasión por coleccionar todo tipo de objetos, desprende una vitalidad y una pasión inigualables. Es capaz de dejarte con la boca abierta y hacerte sentir insignificante ante la grandeza de su experiencia de vida, que se puede descubrir en cada objeto, desde lo más insignificante como un pequeño reloj, hasta un yugo que nos traslada a otro tiempo, quizá desconocido para muchos.

Desde estas líneas animo a niños y adultos a que se acerquen a Aldea del Obispo y conozcan el museo de José. Pocas veces tendremos  la ocasión de descubrir el paso de la historia de una manera tan gráfica y tan motivadora.

Animamos a este excelente coleccionista a que luche por mantener viva la tradición y la siga 














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