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¡QUIERO LAS FLORES EN VIDA!

En estos días el que más y el que menos tiene a alguna persona querida que falleció y que para recordarla y honrarla le lleva flores al cementerio. Desde mi más profundo respeto a todas esas personas, yo prefiero regalarlas en vida. Muchas veces le repito a mi hijo que en mi funeral no quiero ni una flor. Cada vez que acudo al tanatorio y veo tantas coronas con dedicatorias, con mensajes cargados de emoción y agradecimiento, me pregunto si serán sinceros, o es puro acto social y apariencia . Ciertamente muchos mensajes salen del corazón, pero otros dejan mucho para reflexionar. Seguramente todos conocemos casos d e familias que no se hablan en vida y cuando un familiar fallece, todo parece perfecto, como una excelente interpretación teatral que tiene que representarse para el público, y cuando el funeral termina, se vuelve a la realidad, a las discusiones. Sí, a mi me gustan l as flores en vida . Tengo mi jardín lleno de rosas qu...

El Jabón: Aprovechamiento de Residuos de Aceites Vegetales


Una opción que la mayoría de la gente conoce y muy útil para el aprovechamiento, mediante la valorización, de los residuos de aceites y grasas que nos sobran en la cocina: fabricación de jabón.

Un proceso químico, no muy complejo, que nos permite transformar de manera sencilla un residuo, que si lo vertemos al alcantarillado, produce un gran problema de contaminación, además de causar graves problemas en las depuradoras.

No tires el aceite usado por el desagüe

La saponificación, que así se llama la reacción química, permite elaborar jabón y obtener el consecuente ahorro en productos para el lavado de la vajilla y el aseo personal.

Sosa (NaOH) y agua (aproximadamente 30% y 70% en peso, respectivamente) y una cantidad de aceite que depende de índice de saponificación del tipo que utilicemos.

Pero si esto parece complicado, os dejamos el enlace de una página donde podemos obtener las proporciones exactas  e información sobre la fabricación.

Obtén las proporciones de mezcla

Disolvemos la sosa en el agua, dejamos enfriar y empezamos a verter el aceite agitando con cualquier instrumento (Utiliza guantes, mascarilla y gafas de protección, así como ropa vieja que no te importe que se dañe si salpicara. Ten cuidado con los vapores que se desprenden al mezclar la sosa con el agua. Trabaja en un lugar ventilado) Cuando hayamos vertido todo el aceite a utilizar, debemos seguir agitando hasta conseguir una consistencia que nos deje surcos. También podemos utilizar una batidora de mano que es mucho más rápido y nos lleva menos tiempo de fabricación. Lo vertemos en los moldes para que endurezca y al día siguiente lo podemos desmoldar y cortar fácilmente. Finalmente, aunque podemos utilizarlo así, es conveniente dejarlo secar un par de semanas para que el agua sobrante se elimine y tenga una consistencia más dura. 

Realizado con la colaboración de:




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