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¡QUIERO LAS FLORES EN VIDA!

En estos días el que más y el que menos tiene a alguna persona querida que falleció y que para recordarla y honrarla le lleva flores al cementerio. Desde mi más profundo respeto a todas esas personas, yo prefiero regalarlas en vida. Muchas veces le repito a mi hijo que en mi funeral no quiero ni una flor. Cada vez que acudo al tanatorio y veo tantas coronas con dedicatorias, con mensajes cargados de emoción y agradecimiento, me pregunto si serán sinceros, o es puro acto social y apariencia . Ciertamente muchos mensajes salen del corazón, pero otros dejan mucho para reflexionar. Seguramente todos conocemos casos d e familias que no se hablan en vida y cuando un familiar fallece, todo parece perfecto, como una excelente interpretación teatral que tiene que representarse para el público, y cuando el funeral termina, se vuelve a la realidad, a las discusiones. Sí, a mi me gustan l as flores en vida . Tengo mi jardín lleno de rosas qu...

LA MAYOR REALIDAD DE IMAGINAR POR J.M.C




LA MAYOR REALIDAD DE IMAGINAR 


Imaginar una rosa

De pétalos de agua 

Teñidos de color.


La flor escrita 

De un poema. 


El cielo

Como un mar de lo alto

Vestido de azul.


El horizonte 

Como una línea

Inexistente.


Un bosque nevado

Donde el silencio

Se puede escuchar.


El ocaso

Como un cielo 

Estrellado

Perdiendo 

El azul. 


El huracán

En la Luna 

Más negra.


La noche 

Sin luna ni estrellas

Donde se ve la oscuridad.


O la soledad

Como un silencio 

Frio y espeso. 


Son más reales

Que una fotografía

Porque estamos vivos

Y ella, no.  


JMC




SENTIR CON EL PENSAR 

La creación artística es un acto de defensa del pensar contra el dolor que nos produce el vivir. Este proceso, englobado dentro de lo que llamamos “cultura”, tiene como misión última hacernos olvidar nuestra condición de seres contingentes, convirtiéndose así en uno de los componentes esenciales de la aventura humana. 

El acto creativo así entendido se comporta como un antídoto. Es por ello que el desamor nos conduce a la creación de una obra sobre el amor, y la muerte,  como traducción del miedo o vivida como muerte adelantada, nos lleva a la producción de temas relacionados con la vida, y así sucesivamente. 

El proceso alcanza su culminación cuando la obra es capaz de producir en nosotros la sensación de la que carecíamos al llevarla a cabo: la que nos hubiera producido el amor en una obra que fue creada para combatir el dolor que produce el desamor; o la sensación de vivir cuando la creamos para defendernos de la muerte que somos. Solo en ese momento decimos que la obra está completa, y solo en ese momento el fingir adquiere su máxima expresión: engañarnos sintiendo con el pensamiento. 


JMC


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