Ir al contenido principal

Destacados

FLORES DE MAYO

Maria Jesús  Portela Silvia Cantón Villa Victoria Estado de México  Marina Gomez Belen Fraile Ángela Mazaruego. Tina Hernández  Tomas Santana Jinamar Gran Canaria  Miguel Ángel Ayllón  Consuegra. Toledo Dori del Rey Madridejos. Toledo           Blanca Saavedra. Mercedes Fuentes Marga Herrero. Salzburgo Deli Rivero Elena Sanz Esperanza Barbado y Juan Castro Maria Jesús  Diaz Madridejos Domi Gómez    Alejandra Gleason Elena  Garcia Antonio Santos Beatriz Hernández  Mari Rodriguez Nati Cabezas  Manoli González Polo Salamanca  Evaristo Vicente  Sotoserrano Juan Carlos  Pacheco. Canadá    Rosario Pérez  Gran Canaria    Para mi amiga Natividad Cabezas - Miguel Angel Ayllon "Lindes de Libertad ' (Un dia de Mayo...)  16-5-2026 En el horizonte contemplo... flores a sotavento... Con sus petalos erguidos, bajo la mirada inquieta, de una obrera... atrevida.. Muestrame tus fru...

TU CARA ME GRITÓ TU DOLOR



 Hace más o menos dos meses que nos encontramos por primera vez , pero después de media hora de conversación, sentí que te conocía de toda la vida. Los temas fluyeron porque nos une la profesión y los valores sociales. A partir de ese momento la comunicación ha sido por teléfono, mensajes de whatsApp 
y Facebook.

Hace una semana nos volvimos a encontrar, esta vez más relajadas y compartiendo mesa y conversación con nuestras parejas, pero yo miraba tu cara  y aunque no decías nada, yo sentía que un dolor estaba recorriendo tu cuerpo.  Por momentos recordé esa fría sensación que en tantas ocasiones se apodera del mío y aunque quieres disimular, no puedes. Observé tu cara desencajada y me pareció que habías envejecido diez años. Un fuerte deseo por ayudarte me impulsó a ofrecerte un remedio natural para que te aliviara el dolor, pero en realidad este es el fruto de tanta carga, tantas preocupaciones,  tantas responsabilidades, tanto sentimiento de culpa y la impotencia por no poder gritar a los cuatro vientos todo lo que llevas dentro.

Querida amiga, sé como te sientes y me he visto reflejada en tí. ¡Cómo te comprendo aún sin decirme nada!

Me gustaría poder ayudarte más,  pero eres tú la que tiene que levantar el ancla y soltar amarras. Deja que la marea de tu vida diaria te haga navegar por mares desconocidos y encuentres un puerto o una playa donde puedas por fin descansar.


Comentarios

Entradas populares