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¡QUIERO LAS FLORES EN VIDA!

En estos días el que más y el que menos tiene a alguna persona querida que falleció y que para recordarla y honrarla le lleva flores al cementerio. Desde mi más profundo respeto a todas esas personas, yo prefiero regalarlas en vida. Muchas veces le repito a mi hijo que en mi funeral no quiero ni una flor. Cada vez que acudo al tanatorio y veo tantas coronas con dedicatorias, con mensajes cargados de emoción y agradecimiento, me pregunto si serán sinceros, o es puro acto social y apariencia . Ciertamente muchos mensajes salen del corazón, pero otros dejan mucho para reflexionar. Seguramente todos conocemos casos d e familias que no se hablan en vida y cuando un familiar fallece, todo parece perfecto, como una excelente interpretación teatral que tiene que representarse para el público, y cuando el funeral termina, se vuelve a la realidad, a las discusiones. Sí, a mi me gustan l as flores en vida . Tengo mi jardín lleno de rosas qu...

VALOR DE INTERCAMBIO POR J.M.C.

 

VALOR DE INTERCAMBIO

-La belleza representa el presente, la inteligencia el futuro, por eso el hombre ama la belleza y la sociedad la inteligencia.

-La única moneda real de intercambio en la tierra son los genes, las demás le sirven. 

-Cada humano nace con un determinado valor de intercambio, compuesto por su herencia genética (belleza, inteligencia, fuerza, voluntad) y por los recursos materiales de los que se ha apropiado,(herencia).

-El valor de intercambio varía a lo largo de la vida, al variar el poder de transmisión de los genes y el de los recursos. Por dicha razón en la juventud es mayor el genético y en la adultez el material.

-Lo que llamamos civilización son los nombres que le ponemos a ese jugar infinito de la vida.

-Lo que llamamos ciencia es la participación como actores en las reglas de ese juego.

-Lo que llamamos arte es el intento de olvidar el dolor que produce ese juego haciéndolo nuestro.

-Lo que llamamos religión es nuestro deseo de escapar para siempre del círculo infinito de ese juego; o el de participar para siempre en ese juego.

-Lo que llamamos odio es la imposibilidad de olvidar el dolor que produce ese juego.

-Lo que llamamos felicidad es disfrutar del placer de ese juego.

-Lo que llamamos Amar es transcender ese juego.

 


JMC


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