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HERIDAS SIN CICATRIZAR

  Son muchas las familias que cuando los hijos se quedan huérfanos, sienten la pena de la pérdida de los padres , pero también la ausencia de los valores que ellos  les inculcaron Desde estas líneas hago una llamada a la vuelta a la concordia. Los hijos tienen que ser transmisores de unidad y no de rivalidad. Los padres desearían, que por encima de todos los bienes materiales que les pudieran dejar en herencia, recordaran el esfuerzo, la ilusión y los sinsabores que tuvieron que pasar para que las siguientes generaciones disfrutaran una vida más cómoda y fácil. Honrar a los padres  fallecidos es el mejor ejemplo que se les puede  enseñar a los hijos . Los bienes materiales, son eso, materiales y fugaces, pero los valores como: la gratitud, el respeto, la solidaridad, la honestidad y la unidad son el bálsamo que se necesita para ayudar a cicatrizar las heridas que se producen cuando por encima del amor se instalan: el odio, el rencor y la envidia entre los her...

VALOR DE INTERCAMBIO POR J.M.C.

 

VALOR DE INTERCAMBIO

-La belleza representa el presente, la inteligencia el futuro, por eso el hombre ama la belleza y la sociedad la inteligencia.

-La única moneda real de intercambio en la tierra son los genes, las demás le sirven. 

-Cada humano nace con un determinado valor de intercambio, compuesto por su herencia genética (belleza, inteligencia, fuerza, voluntad) y por los recursos materiales de los que se ha apropiado,(herencia).

-El valor de intercambio varía a lo largo de la vida, al variar el poder de transmisión de los genes y el de los recursos. Por dicha razón en la juventud es mayor el genético y en la adultez el material.

-Lo que llamamos civilización son los nombres que le ponemos a ese jugar infinito de la vida.

-Lo que llamamos ciencia es la participación como actores en las reglas de ese juego.

-Lo que llamamos arte es el intento de olvidar el dolor que produce ese juego haciéndolo nuestro.

-Lo que llamamos religión es nuestro deseo de escapar para siempre del círculo infinito de ese juego; o el de participar para siempre en ese juego.

-Lo que llamamos odio es la imposibilidad de olvidar el dolor que produce ese juego.

-Lo que llamamos felicidad es disfrutar del placer de ese juego.

-Lo que llamamos Amar es transcender ese juego.

 


JMC


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