Ir al contenido principal

Destacados

VOY A TIRAR LA BASURA

Hace unos dias desayuné con varias amigas, de distintas edades. En la conversación, salió el tema del reparto de tareas domésticas y la injusticia que sufrimo s. No existe igualdad en nuestra generación.  Parece que la de nuestros hijos se aproxima más, pero no del todo. Nos quejábamos de las dificultades de criar a los hijos, de trabajar fuera de casa y de llevar el peso de las tareas domésticas. Todas coincidimos que a los hombres se le da muy bien sacar la basura. Parece que con esta tarea tuvieran cubierto el cupo de tareas compartidas. ¡ Señoras, amigas, hijas, nietas, alcen la voz y conciencien a las parejas, que las tareas domésticas son de todos y para todos! En esta sociedad donde reivindicamos tanta igualdad, en temas domésticos, aun está a años luz de conseguirse.  Reflexionemos sobre el tema y comencemos nosotras a sacar la basura, quizá así se den cuenta que compartir tareas es otra cosa. Nati Cabezas

Más chuletas en el plato y menos "chuleta" en el plató

 


Seguramente te pasará como a mí que estoy harta de tanta información de granjas. Los políticos se pasean de plató en plató, de emisora en emisora, apareciendo en todos los medios de comunicación audiovisual, escritos y redes sociales. 

Nos están tomando por ignorantes, todos sabemos que estas noticias son una fachada para tapar los verdaderos problemas que nos preocupan.

Que le digan a los jóvenes que no encuentran trabajo o que tienen que compartir piso porque el sueldo no les alcanza, que le cuenten, a los que acuden a las colas del hambre para que les den los alimentos básicos porque necesitan alimentar a sus familias, lo que es una chuleta en el plato, tal vez hace mucho tiempo que no la comen.

Señores políticos de un lado y de otro, si quieren apoyar a los ganaderos y agricultores, cuelguen sus trajes de marca y colóquense por un día las botas y monos de trabajo y sustituyan a un pastor, a un granjero, o a un agricultor, simplemente una jornada completa de sol a sol para que ese hombre de campo se pueda dedicar a relajarse.

Les quiero recordar que las palabras conmueven, pero el ejemplo arrastra.

¡Basta ya de utilizarnos y enfrentarnos para ocultar los verdaderos problemas de este país: la precariedad laboral; la falta de empleo y sueldos míseros que no dan para comprar chuletas, es que no se pueden ni comprar lentejas!, sin olvidar algunas de las corruptelas a las que nos tienen acostumbrados.

A nuestros lectores les recuerdo que dejemos de alimentar estos debates de ganaderías extensivas e intensivas, porque el verdadero problema está en que, con estas argucias, pretenden distraernos y ocupar nuestras mentes para que no seamos personas críticas y con criterios propios. 

No dejemos que nos conviertan en rebaños, que con silbidos nos llevan por donde quieren, seamos libres para decidir con verdadera libertad.

Nati Cabezas



Comentarios

Entradas populares