Ir al contenido principal

Destacados

¡QUIERO LAS FLORES EN VIDA!

En estos días el que más y el que menos tiene a alguna persona querida que falleció y que para recordarla y honrarla le lleva flores al cementerio. Desde mi más profundo respeto a todas esas personas, yo prefiero regalarlas en vida. Muchas veces le repito a mi hijo que en mi funeral no quiero ni una flor. Cada vez que acudo al tanatorio y veo tantas coronas con dedicatorias, con mensajes cargados de emoción y agradecimiento, me pregunto si serán sinceros, o es puro acto social y apariencia . Ciertamente muchos mensajes salen del corazón, pero otros dejan mucho para reflexionar. Seguramente todos conocemos casos d e familias que no se hablan en vida y cuando un familiar fallece, todo parece perfecto, como una excelente interpretación teatral que tiene que representarse para el público, y cuando el funeral termina, se vuelve a la realidad, a las discusiones. Sí, a mi me gustan l as flores en vida . Tengo mi jardín lleno de rosas qu...

LA VIDA ES COMO UN MEANDRO.






 A medida que se van cumpliendo años nos vamos dando cuenta que la vida transcurre tan rápido como un río. En el trayecto se rodean los obstáculos, formando remansos de paz como sucede con los meandros.
Hay que fluir por las zonas cómodas, evitar las rocas duras y buscar cauces que ayuden a que las aguas pasen con armonía y regalen paisajes hermosos.

Cuando nacemos somos arroyos de montaña, crecemos a mucha velocidad y fuerza, pero a medida que la vida va pasando, nos vamos agrandando y tranquilizándonos. Vemos más cerca la desembocadura y el final del recorrido, por eso debemos aprovechar cada día y cada minuto rodeándonos de pensamientos y gente positiva.

Las curvas del cauce del río nos invita a reflexionar en los momentos difíciles y transformarlos en hermosos meandros.

Comentarios

Entradas populares