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LA VENTANA UNA EXPOSICIÓN DE DAVID DE LA MANO

  La ventana ciega, una muestra de  David de la Mano comisariada por Ricardo García Núñez.  David de la Mano (Salamanca, 1975) es un artista cuya obra construye mapas  emocionales de la experiencia humana. Sus grandes murales, poblados por figuras  humanas que se entrelazan y se acumulan, exploran la densidad de la existencia y la frágil  poética de la vida colectiva. Desde finales de los años 90, ha desarrollado proyectos en  espacios públicos que transitan la escultura, la instalación y el land art, transformando  entornos cotidianos en paisajes que invitan a la reflexión sobre nuestra geografía interna y  externa.  El trabajo de David se extiende por más de 20 países en cuatro continentes, y su obra  gráfica ha formado parte de exposiciones individuales y colectivas en galerías y museos  de Madrid, Valencia, Salamanca, París, Milán, Roma, Varsovia, Moscú, Berlín, Montevideo,  Mendoza, Barcelona, Oslo, Chicago, Los Ángel...

DESMOTIVACIÓN LABORAL.

 



Estos días se está hablando mucho sobre el salario mínimo, de su subida, de si llega a todos los que lo necesitan, de si hay que repercutir el IRPF, en definitiva, nos están bombardeando y tejiendo una tela de araña para distraernos y no entrar en la verdadera raíz del problema.

La mayoría de los trabajadores altamente cualificados y con experiencia se encuentran desmotivados por las circunstancias laborales a las que se ven sometidos.

Los que tienen la suerte, si es que se puede llamar así, de contar con un puesto de trabajo en una empresa, no se siente bien pagado y mucho menos valorado. Los más veteranos, ven como algunos de sus compañeros con una amplia experiencia de años trabajados, son despedidos y reemplazados por jóvenes a los que no les queda más remedio que optar por esos puestos, pero con unos sueldos mínimos, que no les alcanza a fin de mes generando no solo desmotivación, también apatía y depresión.

España es un país de funcionarios porque ofrece más seguridad opositar que acceder a una empresa, aunque la consecuencia es que te vas encontrando con empleados públicos amargados por no ocuparse  en el trabajo que le gustaría por su profesión y descargan su frustración con el público o con los compañeros.

Desde estas páginas animamos a los lectores a que reflexionen sobre el tema y si es posible trabajen en lo que verdaderamente les gusta, luchando por lograr mejoras salariales y obtener una vida digna.

La vida es muy corta y no se puede desperdiciar en trabajos que te amarguen la vida.

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