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EL COMPRADOR DE SONRISAS.

  EL COMPRADOR DE SONRISAS Gustavo Sampaio da Conceiçao era un niño que en apariencia lo tenía todo empezando por lo más importante: unos padres que lo querían y que además eran de buena familia. Dicho esto en el sentido de su capacidad económica, porque de buena familia son todos los padres.   Pero como todo tiene su parte negativa, quizás por ser hijo único y considerarlo sus padres el blasón familiar, llevó una niñez dura, de mucho sacrificio y poco juego, lo cual se debía al deseo de su madre de dar lustre al apellido Sampaio, poseedor de tierras y propiedades, pero según algún pescoço esticado (cuello estirado) pobre en la sangre al descender sus ancestros de tupí antropófaga aunque fuera princesa, y de portugués   conquistador medio noble, para más señas; y la de su muy católico padre, hijo primero de familia aristocrática, rica en alcurnia y pobre en hallares; la de proveer de caudales a un apellido que no había sabido cambiar la grandeza de Portugal por la inmensidad da terra

UN ADIÓS SIN DESPEDIDA




Hace una semana que Eliseo González Ariza, padre de mi marido, abuelo de mi hijo y padre político mío, descansa en una tumba, en la soledad de un cementerio, como tantas otras personas que durante esta cuarentena nos están dejando.

Se ha ido sin una despedida, situación a la que no estamos acostumbrados, pero queda en nuestras vidas:

En cada mueble que él hizo y diseñó con  sus manos de maestro carpintero, en los marcos de las fotografía y de los cuadros.

Queda en el recuerdo de unas cañas de pescar, que un día usó con mi hijo y que ya no pescarán peces, pero sí bonitos momentos vividos juntos.

Quedará su recuerdo en el perfume de los rosales de nuestro jardín, que con tanto cariño plantó.

Quedarán las comidas en nuestro jardín, con los manjares que a él tanto le gustaban: una tapita de jamón antes de comer, una exquisita paella, unos cangrejos o un buen tostón.

Quedarán las regañinas por  no hacer bien los trabajos del jardín y del huerto.

Serían tantos los recuerdos que no podría describirlos, quedarán en nuestros corazones y nos alimentarán para poder seguir adelante.

Despedir a un ser querido es difícil por eso, estas letras me sirven de desahogo, no limpiarán las lágrimas, pero sí serán un consuelo.

Estos momentos tan difíciles para toda la familia, se compensan con las  innumerables muestras de cariño de: familiares, amigos y conocidos, que más que nunca se han hecho cargo de los duros momentos y se han volcado en hacernos saber su apoyo, aunque sea en la distancia.

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.


 CHEO, SIEMPRE ESTARÁS CON NOSOTROS.



Comentarios

  1. Q palabras de despedida tan bonitas, cuanto sentimiento y amor reflejan. Siempre estará en vuestros corazones 💗💗💗. Ánimo familia 😘😘😘😘😘😘

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